Reflexiones sobre la IA - Parte 3
El costo energético de la IA
Con esta entrada cierro la serie de reflexiones llevadas a cabo sobre la IA. Quizás dentro de un tiempo encuentre nuevos temas de reflexión, pero creo que con esta dejo cerrada una serie de cuestiones éticas que, creo, son las más comentadas en mi entorno.
Es importante señalar que una de las grandes críticas que se está haciendo al uso indiscriminado de la IA es su gasto energético y en recursos. Un solo centro de datos de IA consume diariamente la misma electricidad que más de 100.000 hogares y “bebe” la misma agua que una ciudad pequeña de hasta 50.000 habitantes (datos proporcionados por el propio Gemini).
Soluciones en desarrollo
Aunque esto es así, es algo en lo que se ha puesto tanto foco que se está mitigando a pasos agigantados para disminuir estos consumos. Se están creando circuitos cerrados de agua para que no sea necesario consumo alguno para refrigerar los servidores y, por ejemplo, Google está creando sus propias centrales energéticas para abastecer a sus servidores sin que ello lleve a “quitar” energía a ciudades colindantes a dichas granjas.
Otra opción es la propuesta por la empresa china responsable de DeepSeek, que ha mejorado el algoritmo a la hora de realizar las consultas haciendo que el consumo de energía se reduzca un 50% o incluso un 75% por consulta.
Así que aunque este tema, desde el punto de vista medioambiental sea preocupante, creo que a medio plazo se le pondrá una solución que, entre otras cosas, haga “rentable” el uso de la IA (algo que a todo el mundo interesa, incluidos los magnates de dichas empresas).
Reflexión final: equilibrio y objetividad
Solo me queda, a modo de conclusión sobre esta serie de entradas, decir que efectivamente veo tantos peligros como beneficios. Instalarse solo en unos o en otros siempre sería una versión parcial del asunto. Como algo nuevo que llega, está siempre expuesto a pasiones enfrentadas que nos hacen perder la objetividad o equidistancia (algo que yo defiendo y parece cada vez más denostado).
La creatividad, el pensamiento, el espíritu crítico son y seguirán siendo capacidades humanas difícilmente reemplazables en un futuro próximo. No creo que sea justo acusar a la IA de perderlos. Desde hace tiempo se hace todo lo posible para que incluso desde la escuela estas cosas desaparezcan. No es algo que haya surgido con la IA.
Mi postura es clara: debemos seguir practicando estas capacidades humanas. No podemos dejarnos vencer por la pasividad ni apostar por una especie de individualidad egocéntrica propuesta por gym-bros, tecno-liberales y compañía. Por el contrario, necesitamos revelarnos contra ello disfrutando de una buena charla en compañía de amigos y familiares, manteniendo nuestro espíritu crítico y haciendo reflexiones serenas como la que he pretendido yo aquí. La IA es una herramienta que debe estar a nuestro servicio, no al revés. Así podremos usarla sin perder nuestra esencia humana.
Nota: La imagen de este artículo fue generada con IA.