Popper y la falsabilidad
Popper y la falsabilidad
El otro día en un bar con un amigo, la cosa se puso filosófica; llevábamos unas cervezas encima y me resultó algo complicado explicarle el principio de falsabilidad de Popper y sobre cuál era la diferencia con el Círculo de Viena. Ahora con la mente más fresca intentaré explicarlo de manera más sencilla.
La propuesta teórica de Karl Popper se centra en cómo se construye el conocimiento científico. Frente al Círculo de Viena, su aportación central radica en redefinir el criterio para considerar científica una teoría. El Círculo de Viena, representante del positivismo lógico, sostenía que una afirmación es científica si puede verificarse mediante la observación o la experiencia, otorgando gran importancia a la confirmación empírica. Popper, en cambio, argumentó que ninguna cantidad de observaciones puede verificar definitivamente una teoría universal; lo que distingue a la ciencia es que sus hipótesis sean falsables, es decir, que puedan ponerse a prueba de forma que sea posible refutarlas. Mientras aquél buscaba la confirmación acumulativa de las teorías, Popper defendía que el conocimiento científico progresa mediante un proceso de conjeturas y refutaciones, en el que las teorías sobreviven provisionalmente hasta que la evidencia las contradiga o sean reemplazadas por explicaciones mejores.
Así, el avance del conocimiento ocurre mediante un proceso continuo:
- Se formula una hipótesis (conjetura).
- Se intenta refutar mediante experimentos y observaciones.
- Si resiste las pruebas, se mantiene provisionalmente.
- Si falla, se sustituye por una teoría mejor.
En resumen, como diría el propio Popper:
“Una teoría que no es refutable por ningún suceso concebible no es científica. La irrefutabilidad no es una virtud de una teoría, sino un defecto.”
— Conjeturas y refutaciones (Karl R. Popper)