El pánico moral
El pánico moral
Hace tiempo escribía sobre como funcionan los medios de comunicación y la forma que tenían de insensibilizarnos ante ciertos problemas, y lo sigo pensando, pero es cierto que igual que nos insensibilizan antes ciertas tragedias, en muchas ocasiones crean otras, nos saturan con ellas y así crean el llamado pánico moral.
El concepto de pánico moral lo acuñó Stanley Cohen cuando en los años sesenta en las playas del sur de inglaterra se establecieron continuos conflictos en bandas juveniles (Rockers y Mods). Este hecho se sobredimensiona, llegando a calificar cualquier altercado juvenil de conflicto incontrolable y estableciendo tanto en la prensa como en cierto sector conservador de la sociedad unos límites morales infranqueables.
Este término lo recoge Stuart Hall y analiza el fenómeno de los muggins. Tras un atraco callejero, por unos jóvenes, se empleó esta palabra en la prensa británica. El muggin es un término que se empleaba en EEUU desde la época de los vaqueros para designar los atracos con violencia, pero que en Inglaterra no existía. De esta forma, se generó una alerta social, ante lo que se calificó como una nueva oleada de crímenes y criminales.
La prensa más sensacionalista se hizo eco de ella y empezó a pedir y generar, en forma de pánico moral, una respuesta tanto judicial como política, lo que no tardaría en llegar. Se aumentaron las penas por atraco y se castigo de forma ejemplar a los atracadores.
Todo esto se llevó además a la criminalización de un sector de la población, sobre todo inmigrantes, ya que se les consideraba los causantes de la elevada nueva amenaza. Los datos aportados por Hall en su estudio muestran que realmente no hubo un aumento de atracos, ni que realmente los inmigrantes fueran los causante de dichos atracos.