El coronavirus y el decrecimiento

El coronavirus y el decrecimiento

Siguiendo con mis impresiones sobre la crisis la Covid-19, hoy me gustaría centrarme en el decrecimiento. Quizás el máximo exponente actual de esta teoría sea el francés, Serge Latouche, aunque en España también contamos con Carlos Taibo. Aunque a lo largo de la historia podríamos tener grandes referentes como Henri David Thoreau o Lev Tolstoï.

Lo importante de esta teoría, muchas veces mal entendida, es insistir fuertemente en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento mismo. Esta claro que vamos a un ritmo de producción-consumo que el planeta no puede soportar, pero ante dicho imperativo ecosistemático, la humanidad solo ve como salida seguir produciendo y seguir consumiendo.

Si algo nos han demostrado estos meses metidos en casa, es que no necesitamos consumir al ritmo que lo hacíamos, que lo básico: la alimentación y salud tenemos suficiente para vivir, que nuestro ocio se puede basar en una buena lectura, en una buena película y en estar con nuestros seres queridos.

Quizás alguno o alguna ya se esté planteando en este punto de mi argumento, que si disfrutamos de una buena peli, es porque tenemos plataformas digitales que nos las suministran (es decir, las consumimos), o que si tenemos un buen libro es porque lo hemos comprado (es decir, lo consumimos) o por último si podemos estar conectados con nuestros seres queridos es por pagamos internet, electricidad, ordenadores o smartphones (es decir, lo consumimos).

Esto en sí, no es contradictorio con el decrecimiento, nadie dice que no haya que consumir… pero si hacerlo en la justa medida y en lo que realmente nos sea necesario a cada uno.

Lo que quizás no sea necesario, es comprarme esa camiseta tan chula que he visto al pasar por un escaparate, cuando tengo el armario lleno (cosa que ahora no podemos hacer y no nos pasa nada), o bien no estar pensando que me comería ese helado tan bueno que dan en no sé qué sitio de comida rápida, o quizás que necesito unas gafas de sol nuevas, porque tengo que ir a trabajar y las que tengo están algo viejas…

La idea es consumir menos y “vivir” más… pensar en esos ratos con un buen libro, esos ratos con un juego de mesa con familia o compañeros de piso, esos paseos que ahora nos permiten dar, en mi caso, con mi pareja… y todo eso sin gastar dinero.

El planeta parece que en estos meses se esta sanando, menos contaminación en las grandes ciudades, recuperación del cambio climático, etc… y eso gracias, en parte, a consumir menos. Pero del cambio climático y su relación con la Covid-19 hablaré otro día…