El abandono de la técnica II
El abandono de la técnica II
Dice Ortega:
«…se encuentra el hombre rodeado de una gran cantidad fabulosa de objetos y procedimientos creados por la técnica que forman un primer paisaje artificial tan tupido que oculta la naturaleza primaria tras él, tenderá a creer que, como está, todo está ahí por sí mismo: que el automóvil y la aspirina no son cosas que hay que fabricar, sino cosas, como la piedra o la planta, que son dadas al hombre sin previo esfuerzo de éste. Es decir, que puede llegar a perder la conciencia de la técnica y de las condiciones, por ejemplo, morales en las que ésta se produce, volviendo, como el primitivo, a no ver en ella sino dones naturales que se tienen desde luego y no reclaman esforzado sostenimiento.» (Ortega y Gasset, Ensimismamiento y alteración 368)
En la sociedad actual, ésta pérdida de conciencia de la técnica es evidente. Nos hemos vuelto primitivos en el sentido orteguiano. Tenemos una serie de recursos, que aunque fabricados, no sabemos ni quién, ni cuando los fabricó. Están ahí como las manzanas de un árbol, las cuales cuando tengo hambre, cojo.
Pero antes de comenzar a desarrollar como hemos llegado hasta este punto, veamos cómo llega Ortega a alertarnos de esta posibilidad. En su libro Ensimismamiento y alteraciónnos hace una Meditación sobre la técnicaen la que nos desarrolla parte de su pensamiento antropológico, que posteriormente el filósofo Javier Marías daría el nombre de la Escuela de Madrid(aunque el propio filósofo aclara que ni era una Escuela ni estaba reducida a Madrid).
Dicho pensamiento tiene como característica estudiar al hombre en un lugar y tiempo determinados, ya que partimos de la premisa orteguiana de que el hombre es él y su circunstancia, teniendo en cuenta que dicha circunstancia es el lugar en el que vive, el tiempo en el que vive y todo aquello que le afecta como hombre, y como bien termina la famosa frase, … si lo la salva a ella, no se salva él. Así el pensamiento antropológico orteguiano se le lleva a estudiar al hombre, realizando un análisis de la realidad radical de hombre, desde su perspectiva, para conocer su verdadera realidad, lo que Ortega llamaría razón vital o raciovitalismo para mejorar España (y su relación con Europa) y así salvarla.
Estos argumentos orteguianos siguen totalmente vigentes y parece que los mismos problemas que le preocupaban a él a principios del s. XX, nos siguen afectando de la misma manera casi cien años después. Existen ciertos paralelismos entre los conceptos de hombre-masa, expuestos por Ortega, y el de enjambre, de Byung-Chul Han.
Este autor coreano-alemán disecciona la sociedad actual como en su momento hiciera Ortega, actualizando los argumentos a las circunstancias actuales, vemos que los malos augurios del autor español se han cumplido.