<em>Racionalidad, fundamentación y aplicación de la ética</em> de Javier Muguerza

Racionalidad, fundamentación y aplicación de la ética de Javier Muguerza

La conclusión de Muguerza en este texto es que la ética, debe ser una ética aplicada. Una moral cívica, se debe formar en comités de ética que creen unos códigos, que sirvan para crear una conciencia en un determinado ámbito profesional. El consenso alcanzado en dichos comités no puede ser un valor en si mismo, ya que la voluntad del individuo debe ser respetada (como por ejemplo puede pasar en temas como el aborto, aunque un comité ético decida legalizar algunos supuestos para que las mujeres ejerzan su derecho a abortar; la libertad del individuo debe estar por encima, para poder decidir).

De está forma se la política sirve como mediación, para transformar en derechos nuestras exigencias éticas. El sujeto vive en un contexto social e histórico, en el que no siempre se tienen los mismos valores, aún así no excluye para  que ciertos preceptos jurídicos tengan una validez transcultural. De está forma, se podrán aplicar de forma independiente a dicho contexto los Derechos Humanos o cualquier Carta Magna que rija en cierto lugar.

Podremos de esta forma establecer tres tipos de niveles: 1.- Macrocomunidad cosmopolita, en la que afectaría al todo el mundo como podría ser la Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidad. 2.- Mesocomunidad, sería a nivel nacional, y serían las constituciones de cada respectivo país. 3.- Microcomunidades, sería a nivel sectorial, y serían reivindicaciones colectivas sobre ciertos derechos aún no alcanzados.

Como vemos Muguerza, aunque sugiere que hay que tender hacia una ética universal, piensa que esta es imposible ya que por encima estaría la libertad del individuo, y solo a base de consenso político se pueden establecer unas leyes que equiparen ciertos derechos y antepongan el bien común sobre el individuo.