El reloj

El reloj

Schiller quería cambiar la sociedad y la política a través de la estética. Él decía que el estado natural, no deriva de las leyes, sino de la fuerza y esta es contraria al hombre moral; para el cual, la legalidad debe ser ley. Entonces, ¿cómo establecer ese paso entre el estado natural y un estado de derecho? o dicho de otra forma ¿cómo podemos dejar de lado lo que nos es natural, para vivir de una forma artificial y forzada? La respuesta de Schiller es:

“El estado es un reloj viviente que no puede suspender su marcha, hay que componerlo, sin pararlo y cambiar la rueda sin interrumpir el movimiento de su rotación”

Es decir, el estado de derecho ha de superar al estado natural, tiene que estar constituido por sujetos morales, dispuestos a establecer y obedecer leyes, pero sin perder su sensibilidad ni su libertad.