Tertuliano

Tertuliano

Los Padres de la Iglesia fue un grupo de pensadores, en su mayoría obispos, que asentaron las bases y la doctrina del cristianismo en los primeros siglos despues de la muerte de Jesús. A ellos debemos cosas como creer en la virginidad de María o en el Espíritu Santo (ejemplos que separan la Iglesia Católica Apostólica y Romana de la Católica Apostólica Ortodoxa), así como la instauración de los sacramentos o elementos del catecismo que hoy en día siguen vigentes.

Pues bien, Tertuliano, es uno de ellos. Nació en Cartago en el 160 d.C. y con una gran formación en retórica y derecho se hizo cristiano hacía el año 195.

Tertuliano es un defensor de una única verdad apostólica basada en la tradición:

“(…) siendo cosa clara que más verdadero lo que es más antiguo, y es más antiguo lo que viene de los comienzos, y viene de los comienzos lo que viene de los apóstoles.”

Así de sencillo y claro, con estos razonamientos aplastantes es como Tertuliano, nos demuestra que la única verdad en la tierra es la que proviene de los apóstoles, dudando incluso a veces de las Escrituras, ya que estas están sujetas a interpretaciones. De todas formas, y aunque su razonamiento sea un tanto pueril, no hay que negar una cosa certera y es que si dudas de algo lo mejor es ir a la fuente… (otra cosa es que tomes dicha fuente como única verdad absoluta).

En Tertuliano encontramos una apología a la libertad religiosa y declara una igualdad de los hombres ante Dios. No hay que olvidar que en ese momento los cristianos aun son perseguidos, luego siglos más adelante, cuando cambien las tornas, parace que todas estas cosas, dejan de ser tan importantes para los cristianos.

Para terminar os voy a mostrar una cita con la que concluye un texto en el que arremete contra Aristóteles:

“Es el miserable Aristóteles el que les ha instruido en la dialéctica, que es el arte de construir y destruir, de convicciones mudables, de conjeturas firmes, de argumentos duros, artífice de disputas, enojosa hasta a sí misma, siempre dispuesta a reexaminarlo todo, porque jamás admite que algo esté suficientemente examinado. De ella nacen las fábulas y las genealogías interminables. las disputas estériles, las palabras que se insinúan como un escorpión… Quédese para Atenas esta sabiduría humana manipuladora y adulteradora de la verdad, por donde anda la múltiple diversidad de sectas contradictorias entre sí con sus diversasherejías. Pero, ¿qué tiene que ver Atenas con Jerusalén? ¿Qué relación hay entre la Academia y la Iglesia? ¿Qué tienen que ver los herejes y los cristianos? Nuestra escuela es la del pórtico de Salomón, que enseñó que había que buscar al Señor con simplicidad de corazón. Allá ellos los que han salido con un cristianismo estoico, platónico o dialéctico. No tenemos necesidad de curiosear, una vez que vino Jesucristo, ni hemos de investigar después del Evangelio. Creemos, y no deseamos nada más allá de la fe: porque lo primero que creemos es que no hay nada que debamos creer más allá del objeto de la fe…”